Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
No des consejo a quien no te lo pide.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
La ocasión llega, llama y no espera.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
El que del campo viene, cenar quiere.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Quien te quiere, te aporrea.
En tiempo de campaña, apaña.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Bebo poco, más quierolo bueno.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
El que espera desespera.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Cavas tu tumba con los dientes.
Encontrar al perro en la olla
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Mucho preito hace mendigo.
Cazador con levita, quita, quita.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Tal para cual.
Tu quieres que el león me coma.
Favor con favor se paga
No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
No comas ansias.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Acójome a Dios que vale más que vos.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
Casada te veo; otro mal no te deseo.