Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
El que corre mucho, atrás se halla.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Quien nada guardó, nada encontró.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Caro compró el que rogó.
Suerte, y al toro.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
No hay tu tía.
Hasta ajustar, regatear.
Yegua cansada, prado halla.
Pedir peras al olmo.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
A lo lejos mirar y en casa quedar.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
De dos males, elige el menor.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Ver para creer.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Puta me veas y tú que lo seas.
Bolsa llena, quita las penas.
Al amigo, nunca lo pruebes.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
No da, ni dice donde hay.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Compra en plaza y vende en casa.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.