Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Casa compuesta, caja en la puerta.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Úntate con aceite, que si no sanares, te pondrá reluciente.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Empieza la tarea y luego termínala.
Todo salto tiene riesgo.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
Quien bien ata, bien desata.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
No se manda al corazón
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Pasar amargura por ganar hermosura.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Olla tiznada, bien es guisada.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
No hay año sin desengaño.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
La vida mejora de hora en hora.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Oir a todos, creer a pocos.
La leche cocida, tres veces subida.
Amistad de yerno, sol en invierno.
A causa perdida, mucha palabrería.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.