Los que beben mucho no le encuentran el gusto
De los sufridos se hacen los atrevidos.
En todas partes se cuecen habas.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
Redondear la arepa.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Las arrugas son la tumba del amor
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Amor viejo, pena pero no muere.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Boca de miel y manos de hiel.
Mal ojo se le ve al tuerto.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
El que va para viejo va para pendejo.
Deja al menos un huevo en el nido
Fea con gracia, mejor que guapa.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Picha española no mea sola.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
No gastes pólvora en gallinazos.
Una en el papo y otra en el saco.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Donde hay obras, hay sobras.
Si sabes que no llegarás a la meta, no te metas.
La buena cena, temprano suena.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
A quien feo ama, bonito le parece.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.