El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
El gandul es un cadáver con apetito.
A llorar al cuartito.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
A cada necio agrada su porrada.
A gran seca, gran mojada.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
No es solo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Cazador, mentidor.
A falta de trigo, venga centeno.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
A buen bosque vas por leña.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Más ordinario que una monja en guayos.
A confesión de parte relevo de prueba.
Pedo con sueño no tiene dueño.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.
Como chancho en misa.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
El que mal se maneja, despacio padece.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Que aproveche como si fuera leche.
De buen chaparrón, buen remojón.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Llenar el tarro.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Poca cuadrilla, vida tranquila
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
A brutos da el juego.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Hacienda de pluma, poco dura.
Al más chico muerde el perro.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
A los tontos no les dura el dinero.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.