Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Ladra de noche para economizar perro.
Dificulto que el chancho chifle.
Al roto, patadas y porotos.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
A fullero, fullero y medio.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Campo bien regado, campo preñado.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
No hay que arrear ganado flaco.
La mejor bellota es para el peor marrano.
El perro que raspa,no muerde.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Más perdido que perro en misa.
Buena carrera del buen caballo se espera.
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
El ojo del amo engorda al caballo.
Esa es carne para los perros.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Más duro que sancocho de pata.
Dulce y vino, borracho fino.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
A fullería, cordobesías.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Patada de yegua no duele.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.