El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Bodas largas, barajas nuevas.
A buenas horas, mangas verdes
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
El amor todo lo iguala.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Hacer el primo.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
En la variedad está el gusto.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Un ten con ten para todo está bien.
Boca con duelo, no dice bueno.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Escritura es buena memoria.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
La paciencia es buena ciencia.
Juez cabañero, derecho como sendero.
La práctica perfecciona.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Obra acabada, a dios agrada.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Baila Antón según le hacen el son.
Buenas razones cautivan los corazones.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
En la casa del cura siempre hay hartura.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.