Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
La comida reposada, y la cena paseada.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Al bobo, múdale el juego.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
La buena ropa abre todas las puertas.
Quien no arrisca, no aprisca.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
La experiencia es a veces dolencia.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
En la unión está la fuerza.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Cosa muy querida, presto perdida.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Claridad, y no en el caldo.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Ama profunda y apasionadamente.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Dando y tomando, no cabe engaño.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Las sueños, sueños son.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
En buena casa, mal inquilino.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
El vicio, saca la casa de quicio.
El buen vino, de sí propio es padrino.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
A barriga llena, corazón contento.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.