La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Buena vida si refrenas tu ira.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Amor con casada, solo de pasada.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
A mala cama, buen sueño.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
A fullería, cordobesías.
A gran culpa, suave comprensión.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Boca con boca se desboca.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Buena vida, arrugas tiene.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
Dar gusto da gusto.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Dinero guardado, barco amarrado.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
A buena mujer, poco freno basta.
De buena casa, buena brasa.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Amante atrevido, de la amada más querido.
A buen amigo buen abrigo.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Buena muerte es buena suerte.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
En el peligro se conoce al amigo.
Casa ordenada, casa salvada.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Mujer con bozo, beso Sabroso.