Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
A mala suerte, envidia fuerte.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Dinero llama a dinero.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
A confesión de parte relevo de prueba.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Hay miles de miserias en un solo amor
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Febrero el corto, el pan de todos.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
La felicidad da la vista a un ciego
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Olla quebrada, olla comprada.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Educación y pesetas, educación completa.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
En largos caminos se conocen los amigos.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Demasiada amistad genera enfados
El buey manso mató al amo.
Un loco hace ciento.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Quien asno nació, asno murió.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.