Más da el duro que el desnudo.
El amor no quiere consejo.
Barba remojada, medio afeitada.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Antes de meter, prometer.
Donde se está bien nunca se muere
Barbero, o loco o parlero.
Qué bien canta María después de la comida.
El agua tiene babosas.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
A cada santo le llega su día.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Encontrar al perro en la olla
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Burro suelto del amo se ríe.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
El amor es eterno, mientras dura.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Junio brillante, año abundante.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Lo que ha sucedido puede suceder.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
En Octubre, la oveja cubre.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
No saber una jota.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Fruto vedado el más deseado.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
La cara del santo hace el milagro.
Más mato la gula que la espada.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
La sardina y el huevo a dedo.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Al cabo de la jornada, no tener nada.