Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Sol puesto, obrero suelto.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Vive y deja vivir.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Esto son habas contadas.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
La vida es un misterio, desvelalo.
La madurez solo se vive una vez.
Creer a pie juntillas.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
A la cama no te irás sin saber algo más.
De esa manera, mi abuela.
Estas son de mi rodada.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
El que tiene tierra, tiene guerra.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Pesar compartido, pronto es ido.
Se está ahorcando con su propia soga.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
La avaricia rompe el saco.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Bien ama quien nunca olvida.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
A fin de año, remienda tu paño.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
A mala leña un buen brazado.
Hombre osado, bien afortunado.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente