Lo bien hecho bien parece.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Quien se quemare, que sople.
Dios da, nunca vende.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
El que nace capacho, muere serón.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Cada cosa pía por su compañía.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
El trato engendra el cariño.
El amor refresca como el rocío
Se goza más amando que siendo amado
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Si llueve el día de la Ascensión, cuarenta días de agua son.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
Dar tiro.
La vaca grande, y el caballo que ande.
De hoy a mañana se cae una casa.
Aire gallego, escoba del cielo.
Le sacan punta a una bola de billar.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
A escote, no hay nada caro.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Más vale despedirse que ser despedido.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.