De los muertos no se hable sino bien.
A fullero viejo, flores nuevas.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Enójate pero no pegues.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
A bien obrar, bien pagar.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Las flores son para los muertos.
La mujer rogada y la olla reposada.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Bien o mal, junta caudal.
A gran pecado, gran misericordia.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
A padre avaro, hijo pródigo.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
Dos no riñen si uno no quiere.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Quien acomete vence.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
A todo coche, le llega su sábado.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Criado y caballo, un año.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
En casa del herrero, martillo de palo.
De día beata, de noche gata.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Costumbre mala, desterrarla.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.