Un hombre puede lo que sabe
Cada uno es maestro en su oficio.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Dame pan y llámame perro.
Abril, siempre fue vil.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
De bien en mejor.
Más sabe una suegra que las culebras.
Agua en cesto se acaba presto.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Del mirar nace el desear.
Quien hizo una, hará ciento.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Más dura será la caída.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Al que le pique, que se rasque.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Alcanza, quien no cansa.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Cuando la vela azota al palo, malo.
Una mentira puede matar mil verdades.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
No se manda al corazón
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Quiero ver si como ronca duerme.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Nadie regala nada a humo de pajas.
A más años, más desengaños.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.