Quien no valora la vida, no se la merece.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Al dedo malo, todo se le pega.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
De todos modos, Juan te llamas.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Donde no llega la mano, llega la espada.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Quien prestó, perdió.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Manos blancas no ofenden.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Mala yerba, mucho crece.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
A hombre desgarbado, dale de lado.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
No hay miel sin hiel.
Genio y figura hasta la sepultura.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Pies fríos, corazón caliente.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Quien sabe, sabe.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
El arma es enemiga de su dueño.
El que algo quiere, algo le cuesta.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
Ver para creer.