Una alegría esparce cien pesares.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Cada día tiene su refrán y su afán.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
En Abril sale la espiga del cascabil.
Un lago se forma gota a gota.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Agárreme, que llevo prisa.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
De refrán y afán pocos se librarán.
Mal duerme quien penas tiene.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Buscar los tres pies al gato.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Entre salud y dinero, salud primero.
Virgo viejo, puta segura.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
¡Se nos creció el enano!
Rogar a Dios por los santos, más no.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Si deseas amor verdadero, aprende a amarte.
Más raro que perro verde
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
La mayor ventura, menos dura.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Algún día, ahorcan blancos.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Grano a grano, se llena el granero.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Desee bien, sea bueno.
Los hijos heredan las culpas de los padres
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Quien tiene renta, tenga cuenta.