En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
Agosto y vendimias no son todos los días.
Lo que no mata engorda.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Calma piojo que el peine llega.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Si un árbol cae, plantas otro.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
A mamar, todos nacen sabiendo.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
No necesito tecomates para nadar.
En camino largo, corto el paso.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Un lago se forma gota a gota.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Por el color se vende el paño.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
No hay madre como la de uno mismo.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Cada uno canta como quiere.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Una alegría esparce cien pesares.
En Abril sale la espiga del cascabil.
A buenas ganas, huelgan las salsas.