Manda, manda, Pedro y anda.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Después de la resaca viene la pleamar.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
No hagas bien sin mirar a quien.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
Propagación mear no espuma.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Mediado enero, mete obrero.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
No eches toda la carne al asador.
Los hijos son la riqueza del pobre.
No hay viejo sin dolor.
Tranquilidad viene de tranca.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
En que poco agua te ahogas.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
Bueno es caer para más valer.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Cada día olla, amarga el caldo.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Jornada emprendida, medio concluida.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Tras el buen comer, ajo.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
A gran arroyo, pasar postrero.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.