Puta me veas y tú que lo seas.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Amar sin padecer, no puede ser.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Nadie se ha pelado por pedir.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Con los años viene el seso.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
La suerte es de quien la tiene.
Hombres de noche, muñecos de día.
De perdidos, al río.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Mujer mayor, es la mejor.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Cuidado, que el diablo es puerco.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Otro gallo le cantara.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Freír todo el arenque para comer las huevas
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Bella por fuera, triste por dentro
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Presto se va el cordero como el carnero.
No hay albarda que le quede bien.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Está más loco que una cabra.
Sal derramada, quimera armada.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Pocos pelos, pero bien peinados.