Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Cacarear y no poner, bueno no es.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
No cambies de caballo, cuando estés cruzando un río.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Primero la firmita y luego la camita.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Guerra avisada no mata soldado.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Más mamado que chupo de guardería.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Quieres más o te guiso un huevo.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
La risa va por barrios.
Con otra idea llegaron a la aldea.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Hacer mangas y capirotes.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Mal mascado y bien remojado.
El cebo es el que engaña, no la caña.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
A virgo perdido nunca falta marido.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
El cerdo siempre busca el fango.