Cuatro ojos ven más que dos.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Quien te quiere, te aporrea.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Cada uno se rasca donde le pica.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Quien boca tiene a Roma va.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Ningún burro se queda calvo.
En toda guerra está mezclada una mujer.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Patada de yegua no duele.
Buscarle la quinta pata al gato.
Estoy hasta las manos.
El caracol donde nace, pace.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
A quien nada quiere, todo le sobra.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Agua en Agosto quita aceite, pan y mosto.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Perro que ladra, guarda la casa.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
La necesidad tiene cara de hereje.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.