Para baina de oro, cuchillo de plomo.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Los medicos también se mueren.
Día nublado engaña al amo y al criado.
No dar ni recibir, sin escribir.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Lo que ha de ser, va siendo.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Se quedó a vestir santos.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Trae contigo, y comerás conmigo.
No te alabes antes de que acabes.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Hacer de una pulga un elefante.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
La suerte nunca da, solo presta.
Hoy por mí, mañana por ti.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Sin precio no se han las mujeres.