Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Tiene la cola entre las patas
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Nadie da nada a cambio de nada.
Los pies van donde va el corazón
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Rábanos y queso tienen la corte en peso.
La práctica perfecciona.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
¡No nos mires, unete! (Transición española).
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
Todas las horas hieren. La última mata.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
El abad canta donde yanta.
Sobre mojado, llueve.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Para baina de oro, cuchillo de plomo.
Dame venta y te daré cuenta.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Quien más tiene, menos suelta.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
El ojo del amo hace más que sus manos.
Cada uno se apaña según tiene maña.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.