Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Fiate de Dios y no corras.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Por San Blas, una hora más.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Más vale bueno que mucho.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Hablar poquito, y mear clarito.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
La vida del puerco, corta y gorda.
Abad y ballestero, mal para los moros.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Qué satisfacción estar enamorado
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
A mucho hablar, mucho errar.
En caso de duda, la más tetuda.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Costumbre hace la ley.
La Justicia entra por casa.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
El que da, recibe.
Favor publicado, favor deshonrado.
Poco y entre zarzas.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
El amor muere de mal ausencia.