O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
La verguenza es último que se piedre.
La labranza no tiene acabanza.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Fingir locura, es a veces cordura.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
A saya blanca, ribete negro.
Burro amarrado, leña segura.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Como te cuidas, duras.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Oír, ver y callar, para en paz estar.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Cual es el rey, tal es la ley.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Antes doblar que quebrar.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Calienta más el amor que mil fuegos
Para muestra basta un botón.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Oir a todos, creer a pocos.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
En casa llena no hay mujer mala.