Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Dar puntadas.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
La mujer en la cocina es una mina.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
De buena semilla, buena cosecha.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
Adorar al santo por la peana.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Aire gallego, escoba del cielo.
De boca para fuera.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
A gran pecado, gran misericordia.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Más vale bueno que mucho.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Gente parada, malos pensamientos.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
De buena casa, buena brasa.
Bolsa llena, quita las penas.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Buena gana de comer, rica salsa es.
De sol de tarde, Dios te guarde.
La habilidad del barbero consiste en dejar patilla donde no hay pelo.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
De la risa al duelo un pelo.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
De lo perdido, lo que aparezca.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Año de nieves, año de bienes.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Alegrías secretas, candela muerta.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.