Comida hecha, amistad deshecha.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
La magnificencia prestada, es miseria.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
La obra alaba el maestro.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
El que no cae no se levanta.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Cual es el padre, así los hijos salen.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Dios está en todas partes.
Come y bebe, que la vida es breve.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Más honor que honores.
Se encontró con la horma de su zapato.
Jugarse hasta la camisa.
Barco amarrado no gana flete.
Esto es pan comido.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Pan con sudor, sabe mejor.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Fácil es empezar y difícil continuar.
Amigo reconciliado, doble enemigo
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
De la discusión surge la luz.
Una hora de contento, vale por ciento.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
Proba varón, que primero es San Antón.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.