Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Nadie se hace rico dando.
Limando una viga se hace una aguja.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
No caben dos pies en un zapato.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
El hombre propone y Dios dispone.
A cada paso, un gazapo.
Hacer buenas (o malas) migas.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
La justicia cojea, pero llega.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
la ropa son alas.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Quien nada pide, nada recibe.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Haz lo que creas que está bien.
Cama de novios no la tienen todos.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
El pobre de su pobreza no sale.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
El que nada no se ahoga.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
A la noche putas y a la mañana comadres.