Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Pan no mío, me quita el hastío.
Oír campanas y no saber dónde.
A causa perdida, mucha palabrería.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
En bote pequeño la buena mermelada.
Sin padrino no hay bautizo.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Atente al santo y no le reces.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Moza franca, bien juega el anca.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Le debe a cada santo una vela.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Amanecerá y veremos.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
De petaca ajena, la mano se llena.
Dios tarda, pero no olvida.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Ramal y bozal, para el animal.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Al hombre de rejo, vino recio.
La morena, de azul llena.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Quien te ha visto y quien te ve.
No me llega pero ni a la suela de los zapatos.
Estás más perdido que un juey bizco.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Si amas a alguien, déjalo libre.
No se puede nadar y guardar la ropa.