Es de sabios, cambiar de opinión.
La mano que no puedes morder, bésala.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
En el camino se enderezan las cargas.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
De mi maíz ni un grano.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Hombre viejo no necesita consejo.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Tiene más cuentas que un rosario.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
A quien da y perdona, nácele una corona.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Ignora al ignorante.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
La razón y el agua hasta donde dan.
Padre diestro, el mejor maestro.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
La familia pequeña, vive mejor.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Sol puesto, obrero suelto.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Intimidades, solo en las mocedades.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Amor de dos, amor de Dios.
Ponerle el cascabel al gato.
A liebre ida, palos al cubil.