De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Fiate de Dios y no corras.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.
A todo hay remedio sino a la muerte.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Hacerse la boca agua.
Va para atrás como el cangrejo.
La buena lectura, alivia la tristura.
Ruin amigo no vale un higo.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
A poco pan, tomar primero.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Hay que amarrar el tamal.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Si hay miseria, que no se note
Armas y dineros quieren buen dueño.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Yo que callo, piedras apaño.
El mal oficial le echa la culpa a la herramienta.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Es mejor cobrar a que te cobren.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
El que se va no hace falta.
Quien no sabe, no vale nada.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Cuando me despierte me llamas.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Viento del solano, agua en la mano.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.