Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Quien cerca halla, cerca calla.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Cada cosa tiene su precio.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Al que no quiera taza, taza y media.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
No hay dicha, sino diligencia.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Divide y vencerás.
Reyes y mujeres no agradecen.
El hombre pone y la mujer dispone.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Más barato es cuidar que edificar.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
El ingenio obvia dificultades,.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Los burros se buscan para rascarse.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Jugar y pasear solo por recrear.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
A cántaro roto, otro al puesto.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.