Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
No se hablar, y me mandas predicar.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Abril, deja las viñas dormir.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
De padres asientos, hijos taburetes.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Vino y pan andar te harán.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Hay que convivir; pero no conbeber.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Cada día verás quien peque y pague.
La vida da muchas vueltas.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Gente de navaja, poco trabaja.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Calle mojada, caja cerrada.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
La avaricia rompe el saco.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Agrada, quien manda.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
El daño hecho no tiene remedio.
Refranes y consejos todos son buenos.
No te salgas por la tangente.
Cuanto menos bulto más claridad.
No muevas lo que esté bien.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Para colmo de males, tratar con animales.
La buena hija dos veces viene a casa.
Los problemas nunca vienen solos.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.