Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
La práctica hace al maestro.
Música y flores, galas de amores.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
El que no arriesga no gana.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
De esa manera, mi abuela.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
El loco, por la pena es cuerdo.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
A comida de olido, pago de sonido.
Todos los plazos se cumplen.
Del odio al amor hay solo un paso.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Fuiste con el abogado y ya saliste escaldado.
En carrera larga no se pisa base.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
El agua de San Juan quita aceite, vino y pan.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Lo que la sardina requiere es pica y bebe.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Aquel que guarda siempre tiene.
El hilo se revienta por lo más delgado.
Agua al higo y a la pera vino.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
En invierno y verano la capa en la mano.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Manos duchas comen truchas.