Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
No es quejido, sino que jode.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
Bien juega quien mira.
El hablar bien, poco cuesta.
El buen vino sin ramo se vende.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Las cosas que más trabajo cuesta conseguir son las que más tiempo se conservan.
De tal palo tal astilla.
Iranse los huéspedes y comeremos el pollo.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
A buen amo, mejor criado.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Cada uno habla como quien es.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Al amo comerle y no verle.
La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Con pan, hasta las sopas.
Culo sentado, hace mal mandando.
¿Quien es tu hermano?. El vecino más cercano.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Dios da las nueces, pero no las parte.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Mostacho gacho, señal de borracho.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
Despacito por las piedras
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.