Lo que se hace de noche sale de día.
Ama profunda y apasionadamente.
Cara de enferma y culo de sana.
Que saben las vacas de montura.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Que difícil es hacer el amor en un Simca 1000.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Ande o no ande, caballo grande.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Mañana te lo dirá la vida.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
Bien está San Pedro en Roma.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
De algo murió mi abuela.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Al gorrino y al melón, calor.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Para llegar al destino, hay que iniciar el camino.
Barco con tormenta, en cualquier puerto entra.