Tener dolor de muelas detrás de la oreja
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Aire de Levante, agua delante.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Hay que dar el todo por el todo.
Palabra dada, palabra sagrada.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
El uso es maestro de todo.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Hija que casas, casa que abrasa.
Hacer de un camino, dos mandados.
Ofrecer el oro y el moro.
Tierra por medio, para poner remedio.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
El tiempo todo lo pone a prueba.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Ave que vuela, a la cazuela.
Saber uno los bueyes con que ara.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
El hombre pone y la mujer dispone.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
A mucho hablar, mucho errar.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
La gloria del amante es la persona amada.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Adorar al santo por la peana.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Una van de cal y otra van de arena.
Donde hay gana, hay maña.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.