Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
Moza reidora, o puta o habladora.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Madre no hay más que una.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
De cuentos suele irse a chismes.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
A pan ajeno, navaja propia.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Mal mascado y bien remojado.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Quemar la casa para cazar el ratón.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
A mamar, todos nacen sabiendo.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Madre hay una sola.
El que no mira, suspira.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Por San Andrés, corderillos tres.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Deja al menos un huevo en el nido
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
A mucho hablar, mucho errar.
La oprtunidad la pintan calva.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Lo que fuere sonará.
Donde pan comes migas quedan.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.