El que da primero da dos veces.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Difama, que algo queda.
Dar un cuarto al pregonero.
Un asno cargado de oro sube ligero una montaña.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
De lejos parecen y de cerca son.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Tretas y tetas pueden más que letras.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Anda abrigado, come poco y duerme en alto, si quieres vivir sano.
Barájamela más despacio.
Los mejores consejos, en los más viejos.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Cuando tu ibas, yo venia.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Una obra acabada, otra empezada.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
El papel aguanta todo lo que le pongan.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Está oscuro debajo de la lámpara
Las obras, con las sobras.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Señal fija de agua, verla caer.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Moza de Burgos, tetas y culo.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Cada palo que aguante su vela.