Bien en la sierra, o a cien leguas de ella.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
A la bota, darla el beso después del queso.
Ser un mordedor de pilares
Lo que no se empieza no se acaba.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
El arenque cuelga de sus propias agallas
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
Pintada en los WC.
A escote, no hay nada caro.
El que mucho abarca, poco acaba.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Los que temen una caída están medio vencidos.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Es más popular que la adelita.
Calva buena, luna llena.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Cuanto menos bulto más claridad.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
A jugar y perder, pagar y callar.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
El que no cojea, renquea.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
El mirón, ¡chitón!.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Empezar con buen pie.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Rama larga, pronto se troncha.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
No trepes muy alto, no sea que la caída sea más fuerte.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
La mula reparando y le avientas el sombrero.