Mal largo, muerte al cabo.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Carnero, comer de caballero.
A mejor cazador se le va la paloma.
A quien mucho tiene, más le viene.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Bien urde quien bien trama.
Por su pico, se pierde el pajarico.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Le sacan punta a una bola de billar.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Salvarse por los pelos.
Los cascos salen a la botija.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Barba hundida, hermosura cumplida.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Bien está lo que bien acaba.
La oración de los rectos en su gozo.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Quien bien quiere, bien obedece.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Amanecerá y veremos.
Detrás de los pedos viene la mierda.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Dale con que va a llover.
Buscar los tres pies al gato.
Estoy hasta las manos.
Es más feo que carro visto por debajo.
A la hija, tápala la rendija.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
El que a burros favorece, coces merece.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
A cada ollaza su coberteraza.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
Llave puesta, puerta abierta.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Barba a barba, vergüenza se cata.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.