La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Más ordinario que una monja en guayos.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Tiene más cuentas que un rosario.
No caben dos pies en un zapato.
Cabeza vana no cría canas.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Hormigas con ala tierra mojada.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Caridad con trompeta, no me peta.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Antes es la obligación que la devoción.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
De donde no hay no se puede sacar.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Tiempos pasados fueron mejores.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Escribir despacio y con buena letra.
A quien presta nada le resta.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Donde hay patrón no manda criado.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Junio brillante, año abundante.
Bailarines en cojos paran.
La espina, ya nace con la punta fina.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.