El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Bueno de asar, duro de pelar.
Comer hasta enfermar y ayunar hasta sanar.
Comer en bodegón y joder en putería.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
Confía en lo que ves
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
La verdad sale en boca de los niños.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
De lo perdido, lo que aparezca.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Afanar y no medrar es para desesperar.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
De comerciar a robar, poco va.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Dar al olvido.
El que bien vive, harto letrado es.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Hacerse el sueco.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Más puede diligencia que ciencia.
Te conozco, pajarito.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Buscarle la quinta pata al gato.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.