Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Jugar y pasear solo por recrear.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
Agrada y te agradarán.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
La virtud loada, crece.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Saber dónde aprieta el zapato.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Oír como quien oye llover.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Madre quiero ser, e hijos tener.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
No hay que llegar primero pero hay que saber llegar.
Detenerse después de probar un poco algo.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Para presumir hay que sufrir.
Llenarle la cuenca a alguien.
No te acostumbres a lo que no dure.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Es de sabios cambiar de mujer.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Fácil es empezar y difícil continuar.
Hay que leerle la cartilla.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.