La verdad es de un solo color
Ir por los extremos no es de discretos.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Agua buena, sin olor, color, ni sabor, y que la vea el sol.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
Gran constipado, culo apretado.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Nadie se ha pelado por pedir.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Con la boca es un mamey.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Por la muestra se conoce el paño.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Claridad, y no en el caldo.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
A quien vela, todo se le revela.
A Dios, nada se le oculta.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
El gandul es un cadáver con apetito.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Antes de mil años estaremos todos calvos.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Camina como viejo y llegarás como joven.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Y el que llegó de Copiapo de las mechas lo saco.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Cuando el sol sale, para todos sale.