Una palabra al oído se oye de lejos.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Hoy arreboles, mañana soles.
Pobreza, víspera de vileza.
No ser escaparate de nadie.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Hacer una cosa en un avemaría.
Si se rasca, es porque le pica.
Vale más ser ralos que calvos.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Al son que te tañan, a ése baila.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Intimidades, solo en las mocedades.
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
No hay novia fea ni muerto rico.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
El joven armado y el viejo arrugado.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
El haragán es el hermano del mendigo.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Mal haya carbón de haya.
Moda y fortuna presto se mudan.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
La mujer hermosa es peligrosa.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
La reputación dura más que la vida.
Riqueza vieja es la nobleza.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
No hay tal mancebo como el puerro, que le salen las barbas al año primero.