Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
La mujer casta esta siempre acompañada.
El ojo es más grande que la barriga.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Mano lavada, salud bien guardada.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Si mi abuela hubiera tenido barbas, hubiera sido mi abuelo.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Igual con igual va bien cada cual.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
El que apurado vive, apurado muere.
Unos tanto y otros tan poco.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Risa liviana, cabeza vana.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Saber cuantas púas tiene el peine.
Creer a pie juntillas.
Bien juega quien mira.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Casarás y amansarás.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
El tiempo aclara las cosas.
En el modo de barrer, se conoce si es limpia una mujer.
Hacerte amigo del juez