El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
No tiene un pelo de tonto.
Visitas, pocas y corticas.
Araña muerta, visita cierta.
Úntate con aceite, que si no sanares, te pondrá reluciente.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Pan ajeno nunca es tierno.
Esto parece el coño de la Bernarda.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Fingir ruido por venir a partido.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Cabeza grande y gran cabeza, son dos cosas muy diferentes.
Llegaste como caído del cielo.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Quien te ha visto y quien te ve.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
A cada paje, su ropaje.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Cada raposa mira por su cola.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Buey hermoso, no es para trabajo.
El diablo está en los detalles.
Ausente, apenas viviente.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Palabras de santo, uñas de gato.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Uno come la fruta aceda y otro tiene la dentera.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
La necesidad tiene cara de hereje.
El sol siempre reluce.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Haz bien y no mires a quien.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.