El mal que se vaya y el bien se nos venga.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
A gallo viejo gallina joven.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Ya los perros buscan sombra.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Hazte responsable de tus actos.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Todo tiene un fin.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Chivo que se devuelve se esnuca.
La burla, para quien le gusta.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Al último siempre le muerde el perro.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
De desagradecidos está el infierno henchido.
¡A darle que es mole de olla!
En casa del que jura, no faltará desventura.
Al loco y al aire, darles calle.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
La cabra come el césped allí donde se ata.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
No es lo mismo atrás que en ancas.
Ocasión perdida, para siempre ida.